HISTORIA

NUESTRA HISTORIA

 


Hablar sobre la historia de la radiodifusión en Metapán es remontarse al año 1996, cuando ene se entonces surgiría la que hasta hoy es la radio con más trayectoria en el municipio de Metapán: Radio La Campirana. Su nombre surgió de un concurso que se realizó entre los radioescuchas donde destacó el de una señorita de nombre Maritza Mazariego, quien dijo que el mejor nombre sería Radio La Campirana. Y fue así, como un lunes 30 de septiembre de 1996, luego de varios días de prueba, Radio La Campirana fue lanzada oficialmente al aire.

En aquel entonces La Campirana empezaba con voces como las de: Armando Leal, Carlos Galicia y Francis Guzmán, entre otros locutores que se encontraban a prueba. Durante años desfilaron otras voces como: Rocio Artiga, Francisco Lemus, Aureliano Rivas, Manuel Axume, Juan Zaldivar, Raúl Lemus, Luis Cerna, Juan Carlos Cortez, Ángel Rivas y Yesica Estrada. Unos locutores llegaban, otros se iban.

Con el pasar de los años, La Campirana fue identificada como la emisora con mayor audiencia y con la preferencia no solo de metapanecos, sino de habitantes como de Santa Rosa Guachipilin, San Antonio Pajonal, Santiago de La Frontera, Texistepeque, Masahuat, municipios de Chalatenango y también de Guatemala. Y ahora, con la llegada de la tecnología las personas de cualquier lugar del mundo pueden disfrutar de su programación a través de www.lacampiranafm.com , así como en diferentes plataformas que retransmiten la señal de la Padrísima del Dial.

 


Hablar sobre La Campirana es escribir mucho que no cabría en estas páginas, pero podemos mencionar historias como: ser la pionera en el concurso de “Los Cometamales”, pionera en transmisión de deportes, jaripeos y programas especializados como “Libre Expresión”. Un programa al cual han llegados alcaldes, presidentes, diputados, embajadores y personajes de renombre nacional y local.

Hoy, en el 2017 se cumplen 21 años. Dos décadas que no se dicen fácilmente y que igual que la ciudad ha sido forjada con cal y cemento y porque no decirlo, con voces y talentos.